Una vez la fruta es recolectada, se lleva al almacén, donde se descarga y se aplica una cabina de luz UV para la detección precoz de áreas podridas. En épocas lluviosas, y antes de iniciarse el proceso, es conveniente realizar un tratamiento de drencher con productos fungicidas, como TBZ, imazalil, dicloran, fosetil-Al, o sus mezclas.